El sábado 23 de agosto de 2025 no tuvimos una simple reunión. Fue un anticipo de lo que viviremos en Turquía y Grecia. Entre café y sonrisas la imaginación nos llevó a los bazares de Estambul, a los templos de Atenas y a los globos que se elevan sobre Capadocia . Las preguntas sobre qué ropa llevar, cómo será navegar entre las islas o si la maleta alcanzará para todos los recuerdos hicieron que el viaje dejara de ser un plan y comenzara a sentirse real.
Nuestro equipo trabajó con dedicación para que cada detalle estuviera claro y al mismo tiempo lleno de calidez. Lo más valioso fue la energía compartida, esa mezcla de ilusión y amistad que surge cuando un grupo se prepara para explorar el mundo. La aventura no empieza en el destino, empieza en momentos como este cuando nos reunimos, soñamos en conjunto y descubrimos que los recuerdos ya comenzaron a escribirse.



















